Ubuntu es sin lugar a dudas la
distribución de Linux más popular del momento, lo único que se le puede echar en cara es la interfaz visual, ya que casi no ha variado en años. Versión tras versión se promete un rediseño pero por diversos motivos nunca llega. Si unimos esta carencia de Ubuntu con sus ilimitadas capacidades de personalización y con lo cuidado del diseño de
MacOS X pues tenemos una combinación perfecta para que surja algo como
Lin-X.
Lin-X es una
distribución totalmente basada en Ubuntu, con sus repositorios, actualizaciones y software compatible, en la que se han incluido por defecto diversos programas y personalizaciones que consiguen que
Lin-X sea
casi indistinguible a nivel visual de MacOS X. Fíjate en las capturas si te parece extraño.
Los requisitos técnicos de Lin-X son los mismos que Ubuntu y evidentemente sus posibilidades y compatibilidad con el software, y sobre todo con el hardware. Con
Lin-X obtendremos el famoso
Dock de MacOS X, el diseño general del sistema con la característica textura gris y los fondos de pantalla. Todo en un DVD que también se puede iniciar como
LiveCD y probar sin modificar nuestro equipo.